Birrificio BEdreamER

Birrificio BEdreamER


"Lo primero que hay que hacer para producir cerveza es moler la malta, que en la sala de cocción se mezcla con agua caliente para extraer los azúcares y activar las enzimas que dan origen a un mosto fermentable..." Así comienza el proceso de elaboración de la cerveza, pero antes de eso parte de un sueño, un ambicioso proyecto de tres amigos unidos por la pasión por las cervezas artesanales, que desean difundir su cultura derribando los prejuicios comunes, con la intención de emocionar a los más apasionados aficionados con los sabores y aromas, raros y preciosos, que la cerveza artesanal sabe ofrecer. Solo así se puede transformar el simple gesto de "beber" en una experiencia gustativa capaz de diferenciarse en el amplio y variopinto mundo cervecero. Mi acercamiento a esta pequeña realidad artesanal comienza con mi visita a la fábrica de cerveza, que se encuentra en Liguria, en el corazón de Savona, a pocos pasos del mar y de los Apeninos, que enmarcan esta espléndida región. Allí me espera Pier, uno de los tres amigos y titulares de la empresa, que me acompaña en el recorrido para conocer este proyecto suyo que se ha convertido en una realidad consolidada. La ubicación de una fábrica de cerveza artesanal suele estar cerca de manantiales de agua con características particulares. Su calidad, me explica Pier, es fundamental en el proceso de elaboración, sobre todo en algunos estilos de cerveza. Aquí, a los pies del Apenino ligur, el agua desde luego no falta y además es de excelente calidad. El paso siguiente consiste en la selección y compra de la mejor malta de cebada, que es la que se utiliza principalmente, así como de otros cereales, como el trigo, ingrediente base para la producción de las cervezas blancas, y en menor medida también centeno, escanda, avena y mijo. El ingrediente que no puede faltar en absoluto es el lúpulo, o mejor dicho, su inflorescencia llamada "cono", que aporta a la cerveza su nota amarga y refrescante, pero también su inconfundible aroma. Además, contribuye a la conservación de la propia cerveza, ya que es un valioso conservante natural. Los lúpulos utilizados y sabiamente mezclados son variedades originarias de América, Nueva Zelanda y la República Checa, cada una con un carácter y un perfil aromático distintos que caracterizarán los diferentes estilos. Un último ingrediente, no por ello menos importante, es la levadura, o mejor dicho, las levaduras, que se utilizan en función de su temperatura de fermentación para los dos métodos diferentes: alta fermentación para las cervezas Ale y baja fermentación para las cervezas Lager. Al final de mi visita extraigo mis conclusiones y puedo decir que, aunque la fábrica de cerveza sea joven, desde luego no falta la experiencia de sus titulares, madurada a lo largo de años de viajes, investigaciones e innumerables catas de cervezas nacionales e internacionales. Hoy más que nunca, el respeto escrupuloso de los tiempos y de los métodos de producción es la base que ha permitido y permite a la fábrica elaborar de forma artesanal y con las mejores materias primas las cervezas de los distintos estilos que propone, cada una con un carácter diferente y definido. Naturalmente aromáticas y con un perfil organoléptico muy nítido, capaces de satisfacer los gustos más diversos. En mi fantástico viaje por el mundo de las cervezas artesanales no podía faltar la fascinante experiencia de la fábrica de cerveza Bedreamer y de sus originales cervezas. ¡Un "viaje" y una experiencia que os recomiendo hacer también a todos vosotros!