
Domori
¡La fábrica de chocolate! No, no es solo un bonito cuento, sino la verdadera historia de una deliciosa realidad de excelencia cien por cien italiana. Uno de los productos que más me apasionan y que no puede faltar entre mis favoritos es sin duda el chocolate. Mi región, el Piamonte, entre pequeñísimas y grandes realidades productivas, presume de una larga tradición de excelencia artesanal en la elaboración del cacao, por lo que la oferta desde luego no falta. Hace algunos meses acepté la invitación de una prestigiosa empresa de mi territorio, Domori, de Gianluca Franzoni. Tuve el placer y la oportunidad de visitar la planta de producción, donde el orden, la organización y el know how están realmente al más alto nivel. La mejor tradición artesanal y la innovación se combinan en perfecta armonía y sitúan a Domori entre las empresas más importantes de Italia en el ámbito de las producciones de excelencia. Al final de la visita, ¡por fin llegó el momento de proceder a la degustación de los distintos productos! ¡Nunca podré olvidar ese preciso momento en que abrí una tableta de chocolate Domori! Desde el primer instante apreciué su aroma fino e intenso. La cata me confirmó después que en ese momento estaba degustando un producto de una calidad claramente superior a la de los productos que se encuentran habitualmente en el mercado. Gianluca Franzoni es desde 1997 el protagonista de esta prestigiosa empresa, que se encuentra en None, en la provincia de Turín, ciudad conocida en todo el mundo por su gran tradición artesanal del chocolate. En 1993, su gran pasión por la naturaleza, la biodiversidad, la gastronomía y el cacao en particular llevó a Gianluca a Venezuela, a una de las pocas zonas del mundo donde se cultiva la que probablemente es la variedad de cacao más rara y preciada, el "Criollo". Una planta en peligro de extinción que, gracias a su intervención en toda la cadena de producción en Sudamérica y Centroamérica, ha sido por fin reconocida y valorizada con la creación de nuevas plantaciones propias, dedicadas al cultivo para la producción de cacao extrafino de altísima calidad. Domori fue la primera empresa en utilizar esta preciada variedad de cacao de características excelentes y es la única que produce una tableta con la variedad Criollo en pureza, con la sencillez de una receta que solo incluye pasta de cacao y azúcar. La búsqueda constante de la perfección y la pureza llevó a su fundador a crear un verdadero "Código de Cata del Chocolate". La marca "Domori" nace de la fascinación que la ciudad seiscentista de Venecia ha ejercido siempre sobre el fundador de esta empresa. El nombre se refiere, en efecto, a los "Due Mori", las estatuas que marcan las horas en la campana de la torre del reloj de la plaza de San Marcos. Dos, como las semillas del cacao y del café, productos que son el emblema del puro placer gastronómico.