Dospa GmbH
En el año 1090, en Jerusalén, en tiempos de la tercera cruzada, dos mercaderes alemanes cuidaron y acogieron a un caballero herido y fundaron entonces un «hospital-albergue» (del concepto latino de Hospitalis = hospitalidad), dando prácticamente inicio a la orden caballeresca y caritativa del Hospital de Santa María de los Alemanes de Jerusalén, conocida también como la Orden de los Caballeros Teutónicos. Tras la caída de Constantinopla, esta orden, al igual que las otras dos grandes órdenes caballerescas de la época, es decir, los Templarios y los Caballeros de Malta, abandonó Tierra Santa. Desde Oriente Medio, los Caballeros Teutónicos se desplazaron al noreste de Europa, entre las poblaciones eslavas, donde durante algunos siglos gobernaron un territorio tan grande como Italia. De los Caballeros Teutónicos nos interesa aquí, sobre todo, la influencia que tuvieron durante 800 años de historia en el tejido social, especialmente en las poblaciones de la Europa nororiental, así como el bagaje cultural y enogastronómico que estos caballeros adquirieron, ocultaron y custodiaron durante todo ese tiempo. La orden sigue existiendo en la actualidad y está presente y activa como organismo de caridad y solidaridad, particularmente en Alemania y Austria. Fue en Carintia, en el sur de Austria, en la medieval ciudad-fortaleza de Friesach, donde descubrí un monasterio de monjas de la Orden Teutónica que elaboran deliciosas mermeladas, confituras y otras especialidades con fruta ecológica procedente de sus propias tierras, recolectada y controlada rigurosamente a mano, siguiendo estrictamente las recetas secretas de la orden. Las «Hermanas», cuyo nombre completo es «Schwestern vom Deutschen Haus St. Mariens in Jerusalem», con la ayuda de la familia Pacher, que se ocupa de la parte comercial, crearon así la marca DOSPA para ofrecer sus deliciosos productos también más allá de los muros de su convento.