Rosa di Magliano

Rosa di Magliano


Desde hace casi quince años, la empresa cultiva rosas para elaborar siropes y conservas de pétalos, con un rosal de unas 400 plantas de “Rosa di Magliano”. También hay olivos, algunos árboles frutales, en particular membrillos, y diversas zarzas silvestres de las que recogen una pequeña producción de moras. La casa y el terreno se encuentran en las colinas del Chianti, en Tavarnelle Val di Pesa, en la pequeña aldea de Magliano, con una hermosa panorámica del valle del Agliena y de la colina de Petrognano, la antigua ciudad de Semifonte, destruida por los florentinos en la Edad Media. La mayor parte del cultivo corresponde a la que en la empresa han bautizado como “Rosa di Magliano”. Con los años se han probado también otras variedades como “Charles de Mills”, “De la Maître École” y Rosa gallica “Officinalis”, pero no han logrado superar la intensidad y la frescura del perfume de la “Rosa di Magliano”, aunque aportan interesantes matices de intensidad al color del sirope y de la conserva. Lo admito: en materia de rosas soy muy parcial. El perfume de las rosas siempre me ha embriagado y me ha calentado el corazón, desde pequeña, cuando lo sentía en las mejillas de mi madre (que se desmaquillaba con agua de rosas). Al ser aficionado a esta flor desde hace años, mi olfato se ha vuelto muy sensible, y también muy exigente frente a la rosa artificial. Me bastó, pues, acercarme al sirope de Isabella para comprender que estaba ante un perfume no solo envolvente, sino VERDADERO. Un perfume que nace de años de experimentación, de un cultivo atento y respetuoso con el medio ambiente, del cuidado amoroso en la preparación de los pétalos (el “deshojado” es una operación difícil y minuciosa). La pasión de Isabella, que lleva en su ADN de genovesa, se transforma por completo en siropes y conservas de rosas de perfume inconfundible.